HIGIENE BUCAL
Una buena higiene bucal debería empezar a una edad más temprana de lo
que habitualmente se suele pensar. Y es que la limpieza bucal infantil, junto a
la adquisición del hábito de su mantenimiento, comportará que el adulto pueda
conservar sus dientes para toda la vida. Por eso, es importante que esta
práctica se inicie en el recién nacido, sin esperar a que aparezcan las
primeras piezas dentarias, mediante una gasa de algodón humedecida en agua
potable.
Esto se realiza por varias razones; una de ellas, obviamente, es para
mantener la boca del bebé limpia de restos, y otra, es la de ir acostumbrándole
a este hábito. En este sentido, generalmente por desconocimiento, muchos padres
no inician la higiene bucal de sus hijos hasta cerca de los dos años (edad en
la que ya se pueden empezar a usar los cepillos dentales). Y muchas veces puede
que a esa edad hayan aparecido las primeras caries.
Para que esta rutina se convierta en imprescindible en el día a día de
cualquier bebé o niño, conviene realizarla de la forma más amena posible:
- Llevar a cabo la higiene en
un momento en el que el niño esté relajado y de buen humor, y no esperar
al momento previo de ir a la cama que es cuando está más cansado o
dormido.
- Negociar y dar opciones. Se
puede preseleccionar los cepillos que consideremos adecuados para el niño
y dejarle a él escoger cuál o cuáles quiere usar. Si el cepillo tiene su
color o su personaje favorito, le entusiasmará más cepillarse los dientes.
- Proponer una actividad
agradable para el niño, no a modo de chantaje ni recompensa, sino como un
incentivo para hacer después del cepillado.
- Evitar amenazas, castigos y
argumentos negativos. Siempre es más recomendable mostrar el lado positivo
del cepillado: Nos cepillamos para cuidarnos, igual como hacemos con el
cabello...
- Reservar un juguete para la
hora del cepillado. Se puede usar una marioneta, un muñeco o algún objeto
interesante con el que el niño sólo pueda jugar durante cepillado los
dientes.
PROBLEMÁTICAS ASOCIADAS
La cavidad oral presenta un ecosistema altamente
diverso, con hasta 600 especies microbianas diferentes que colonizan los
diferentes hábitats. El biofilm oral (placa bacteriana) es una compleja y
organizada comunidad de microorganismos que pueden cooperar entre sí y que
conducen a la creación de condiciones propicias para la supervivencia de las
especies bacterianas más exigentes. Estas bacterias patógenas que se encuentran
en el biofilm oral son responsables de la etiología de las dos principales
enfermedades orales: caries y periodontitis.
La caries en los niños ocasiona una serie de secuelas a corto plazo,
como maloclusiones, y a largo plazo, como infecciones, problemas estéticos,
dificultades para la alimentación, además de las repercusiones médicas, emocionales
y financieras. Según un informe de la OMS del año 2004, la caries dental afecta
entre el 60% y el 90 % de la población escolar.
Los niños con caries precoz en la infancia tienen mayor riesgo de
presentar nuevas caries en la dentición permanente, por ello es muy importante
establecer los hábitos de una buena higiene bucal, y así asentar una base de
descenso de caries interproximales en los adolescentes.
La enfermedad periodontal se previene eliminando el biofilm oral con un
cepillado minucioso y también detectando y controlando las maloclusiones
dentarias, bien sean congénitas (causadas por una alteración del número, tamaño
o forma de los dientes y por deformidades de los maxilares) como adquiridas
(consecuencia de hábitos nocivos tales como el uso prolongado del chupete o
biberón, chuparse el dedo, morderse las uñas u otros objetos, respirar por la
boca). Su prevención consiste fundamentalmente en dejar estos malos hábitos y
en realizar visitas periódicas al odontólogo (dos veces al año) para valorar
los factores de riesgo y no sólo detectar una lesión o esperar a que el niño
sienta dolor.
LIMPIEZA BUCAL
Una correcta higiene bucal es el factor clave para
prevenir la caries en la infancia y cualquier otra enfermedad oral. Y es
responsabilidad de los padres al menos hasta que el niño tenga la habilidad
motora adecuada para efectuar estos procedimientos, nunca antes de los 5 años.
Es a partir de los 8 a 10 años de edad que el niño se considera autónomo para
realizarlo por sí solo. Desde este momento y hasta la adolescencia se
recomienda la supervisión de su higiene oral nocturna.
Es importante entender lo perjudicial que puede llegar a ser que los
niños duerman sin eliminar los residuos alimenticios, ya que durante las horas
de sueño se desarrolla y crece la microbiota bacteriana, hasta el punto de
llegar a producir caries.
Las principales pautas a seguir son:
·
Cepillarse
los dientes. Después de que erupcionen los primeros dientes, se debe
comenzar con la limpieza bucodental dos veces al día. El cepillo debe ser
adecuado a la edad del niño y tener un diseño específico con un mango recto y
largo, una empuñadura gruesa, cerdas suaves con las puntas redondeadas y un
cabezal de tamaño compatible con la boca del niño. Se recomienda limpiar las
superficies dentales laterales (linguales y vestibulares) con movimientos
circulares y las superficies masticatorias con movimientos anteroposteriores.
·
Usar pasta
dental y flúor. Se debe complementar el cepillado con una pasta dental
fluorada, aunque no se recomienda en niños que no hayan aprendido a escupir
(generalmente, menores de dos años de edad). El flúor ha demostrado ser una
herramienta segura y eficaz en la reducción de la caries y en la reversión de
desmineralizaciones del esmalte dentario, pero hay que supervisar su
administración en los niños, pues los posibles efectos secundarios, como la
irritación de los tejidos blandos, etc.
·
Utilizar
hilo dental. El hilo dental es indispensable en una buena limpieza bucal
para remover la placa bacteriana acumulada en los espacios interdentales, lo
que evita el riesgo de la caries interproximal.
PRINCIPALES HÁBITOS DE HIGIENE PERSONAL
Para comenzar este artículo, decir que la higiene desempeña un papel fundamental en la etapa de Infantil, pues además de ser una necesidad, constituye una actividad de fuerte carga afectiva para los niños y niñas, ya que repercute en el desarrollo de la personalidad.
Entendemos por “higiene personal” el conjunto de cuidados que tienen por objeto la conservación de todas las funciones del organismo y el incremento de la salud.
HÁBITOS DE HIGIENE PERSONAL.
Vamos a ver en este apartado cuáles son los principales hábitos de higiene que trabajaremos con nuestros alumnos:
*La ducha diaria. Es la mejor forma de aseo, a través de ella se elimina la suciedad, el sudor y el mal olor. Con esta práctica se controlan los olores naturales de nuestro cuerpo que son producidos básicamente por la transpiración o sudor. De igual forma evitamos la presencia de gérmenes y bacterias que puedan afectar la salud de nuestra piel.
Requiere especial atención, durante la ducha, la higiene de genitales al estar estos próximos a orificios de salida de orina y heces
*El lavado del cabello debe realizarse por lo menos dos veces por semana, teniendo cuidado de usar un champú acorde al tipo de cabello. La caspa no es necesariamente sinónimo de desaseo, puede darse por resequedad del cuero cabelludo.
Los piojos son parásitos que se adhieren al cuero cabelludo (los niños más pequeños son los más afectados). Se propagan fácilmente, especialmente en lugares donde muchos niños, conviven o comparten gran parte de su tiempo, de ahí que la escuela sea un lugar propicio para su propagación.
*La higiene de las manos es la mejor barrera para evitar muchas enfermedades. Gracias a las manos nos es posible desarrollar todas las actividades de la casa, la escuela y el trabajo. El contacto permanente de estas con papeles, alimentos crudos, objetos, dinero, animales o ambientes sucios, favorece el transporte de gérmenes y bacterias causantes de enfermedades como la conjuntivitis, el herpes e infecciones gastrointestinales.
Debemos mantenerlas limpias porque con ellas nos tocamos la cara, los ojos, la boca, cogemos algunos alimentos y tocamos a los bebés y otras personas.
Un hábito fundamental debe ser el lavado de las manos después de ir al baño y también antes y después de tocar o consumir los alimentos, además de cada vez que se entre en contacto con un ser vivo o un objeto sucio y después de ir al retrete, tanto en la casa como en la escuela y en cualquier otro lugar.
*La higiene de los pies. Al estar poco ventilados se acumula en ellos el sudor que favorece la aparición de infecciones y mal olor. Debemos lavarlos a diario, principalmente después del ejercicio físico, secarlos muy bien, sobre todo entre los dedos y cortar las uña con frecuencia y en línea recta.
*El aseo de las uñas evita la presencia de gérmenes. La limpieza y corte de las uñas de manos y pies, evita la adquisición de gérmenes y bacterias así como infecciones.
*La higiene de la boca evita diversas enfermedades. El mal aliento así como los malos olores, es en una de las principales de rechazo a las personas. La mejor forma de prevenirlo es haciendo un adecuado y periódico lavado de los dientes.
De esta forma también prevenimos las caries dental y la enfermedad periodontal (debilidad y sangrado de las encías). El cepillado en forma de “barrido” de los dientes con una crema fluorada tras cada comida, y la limpieza entre los dientes don seda dental es la medida de prevención más importante. El uso de enjuagues también fortalece la salud oral.
Día Mundial del Lavado de Manos
*La higiene de los oídos facilita la buena escucha. Es conveniente evitar que el agua entre a los oídos, y su aseo debe hacerse de manera periódica, teniendo en cuenta las recomendaciones de un médico. Es importante tener en cuenta que no se deben introducir objetos en los oídos como: ganchos, pinzas, palillos u otros. El lavado de los oídos debe practicarlo un experto.
*El cuidado de los ojos previene enfermedades e infecciones. Los ojos son órganos muy delicados. Por lo tanto no deben tocarse con las manos sucias ni con pañuelos u otros objetos. Su mecanismo propio de limpieza son las lágrimas.
*La higiene de la nariz es fundamental para lograr una buena respiración. La nariz deja entrar el aire para que llegue a los pulmones con la temperatura y humedad adecuadas, y libre de partículas extrañas. La producción de mocos es un proceso natural que sirve como lubrificante y filtro para el aire. Sin embargo, es necesario retirarlos varias veces al día, pues además de la incomodidad que representan, contienen partículas y microorganismos filtrados que pueden propiciar enfermedades. Es conveniente evitar meterse objetos en la nariz.
Para terminar decir que una de las rutinas fundamentales en la Educación Infantil la constituyen la Rutina de la Higiene, que servirá a los niños además de para estructurar el tiempo, para fomentar la autonomía, para socializarse y para desarrollar su autoestima de manera positiva.
PRINCIPALES HÁBITOS DE HIGIENE PERSONAL
Para comenzar este artículo, decir que la higiene desempeña un papel fundamental en la etapa de Infantil, pues además de ser una necesidad, constituye una actividad de fuerte carga afectiva para los niños y niñas, ya que repercute en el desarrollo de la personalidad.
Entendemos por “higiene personal” el conjunto de cuidados que tienen por objeto la conservación de todas las funciones del organismo y el incremento de la salud.
HÁBITOS DE HIGIENE PERSONAL.
Vamos a ver en este apartado cuáles son los principales hábitos de higiene que trabajaremos con nuestros alumnos:
*La ducha diaria. Es la mejor forma de aseo, a través de ella se elimina la suciedad, el sudor y el mal olor. Con esta práctica se controlan los olores naturales de nuestro cuerpo que son producidos básicamente por la transpiración o sudor. De igual forma evitamos la presencia de gérmenes y bacterias que puedan afectar la salud de nuestra piel.
Requiere especial atención, durante la ducha, la higiene de genitales al estar estos próximos a orificios de salida de orina y heces
*El lavado del cabello debe realizarse por lo menos dos veces por semana, teniendo cuidado de usar un champú acorde al tipo de cabello. La caspa no es necesariamente sinónimo de desaseo, puede darse por resequedad del cuero cabelludo.
Los piojos son parásitos que se adhieren al cuero cabelludo (los niños más pequeños son los más afectados). Se propagan fácilmente, especialmente en lugares donde muchos niños, conviven o comparten gran parte de su tiempo, de ahí que la escuela sea un lugar propicio para su propagación.
*La higiene de las manos es la mejor barrera para evitar muchas enfermedades. Gracias a las manos nos es posible desarrollar todas las actividades de la casa, la escuela y el trabajo. El contacto permanente de estas con papeles, alimentos crudos, objetos, dinero, animales o ambientes sucios, favorece el transporte de gérmenes y bacterias causantes de enfermedades como la conjuntivitis, el herpes e infecciones gastrointestinales.
Debemos mantenerlas limpias porque con ellas nos tocamos la cara, los ojos, la boca, cogemos algunos alimentos y tocamos a los bebés y otras personas.
Un hábito fundamental debe ser el lavado de las manos después de ir al baño y también antes y después de tocar o consumir los alimentos, además de cada vez que se entre en contacto con un ser vivo o un objeto sucio y después de ir al retrete, tanto en la casa como en la escuela y en cualquier otro lugar.
*La higiene de los pies. Al estar poco ventilados se acumula en ellos el sudor que favorece la aparición de infecciones y mal olor. Debemos lavarlos a diario, principalmente después del ejercicio físico, secarlos muy bien, sobre todo entre los dedos y cortar las uña con frecuencia y en línea recta.
*El aseo de las uñas evita la presencia de gérmenes. La limpieza y corte de las uñas de manos y pies, evita la adquisición de gérmenes y bacterias así como infecciones.
*La higiene de la boca evita diversas enfermedades. El mal aliento así como los malos olores, es en una de las principales de rechazo a las personas. La mejor forma de prevenirlo es haciendo un adecuado y periódico lavado de los dientes.
De esta forma también prevenimos las caries dental y la enfermedad periodontal (debilidad y sangrado de las encías). El cepillado en forma de “barrido” de los dientes con una crema fluorada tras cada comida, y la limpieza entre los dientes don seda dental es la medida de prevención más importante. El uso de enjuagues también fortalece la salud oral.
Día Mundial del Lavado de Manos
*La higiene de los oídos facilita la buena escucha. Es conveniente evitar que el agua entre a los oídos, y su aseo debe hacerse de manera periódica, teniendo en cuenta las recomendaciones de un médico. Es importante tener en cuenta que no se deben introducir objetos en los oídos como: ganchos, pinzas, palillos u otros. El lavado de los oídos debe practicarlo un experto.
*El cuidado de los ojos previene enfermedades e infecciones. Los ojos son órganos muy delicados. Por lo tanto no deben tocarse con las manos sucias ni con pañuelos u otros objetos. Su mecanismo propio de limpieza son las lágrimas.
*La higiene de la nariz es fundamental para lograr una buena respiración. La nariz deja entrar el aire para que llegue a los pulmones con la temperatura y humedad adecuadas, y libre de partículas extrañas. La producción de mocos es un proceso natural que sirve como lubrificante y filtro para el aire. Sin embargo, es necesario retirarlos varias veces al día, pues además de la incomodidad que representan, contienen partículas y microorganismos filtrados que pueden propiciar enfermedades. Es conveniente evitar meterse objetos en la nariz.
Para terminar decir que una de las rutinas fundamentales en la Educación Infantil la constituyen la Rutina de la Higiene, que servirá a los niños además de para estructurar el tiempo, para fomentar la autonomía, para socializarse y para desarrollar su autoestima de manera positiva.
Alimentación y Nutrición durante la
Adolescencia
La
adolescencia es una etapa difícil de la vida, por cuanto supone la transición
entre dejar de ser niño y empezar a ser adulto. La nutrición adecuada en este
periodo trae también dificultades por la personalidad más independiente y por
sus patrones de alimentación social, prescindiendo en ocasiones de comidas
que se sustituyen por “picoteos” y comidas rápidas consumidas fuera del
hogar.
Merece especial mención también la preocupación que tienen las y los adolescentes por su imagen corporal y que condiciona a llevar a cabo dietas restrictivas para acercase a un ideal de belleza, influenciados por los modelos sociales del momento y que pueden dar lugar a serios trastornos de la conducta alimentaria; por eso es muy importante que la familia sepa transmitir a los hijos respeto y amor por su cuerpo, al mismo tiempo que hábitos alimentarios y de vida adecuados. Los adolescente tienen necesidades nutritivas marcadas por procesos de maduración sexual, aumento de talla y peso, aumento de masa corporal y aumento de masa ósea, por lo que requiere mayor cantidad de energía y nutrientes como carbohidratos, proteínas, grasas, vitaminas y minerales, en forma equilibrada o balanceada. Las necesidades son muy distintas entre los adolescentes y dependen de sus características personales, por lo que no se puede generalizar un tipo de dieta, pero si dar pautas que sirvan de guía para llevar una alimentación, indicada en el siguiente decálogo: Decálogo de la Alimentación saludable para Niños y Adolescentes:
Teniendo
en cuenta estos 10 mensajes estarás más saludable:
1. Tú alimentación debe ser variada: Nuestro organismo necesita diferentes nutrientes para estar sano, ningún alimento contiene todos los nutrientes, de modo que no conviene comer siempre lo mismo. Disfruta de tus comidas en compañía de familiares y amigos y fíjate en lo que comen los demás seguro que descubres nuevos alimentos para dar a tu alimentación mayor variedad. 2. Consume frutas y verduras
Las
frutas, verduras y hortalizas contienen nutrientes que te ayudan a mantenerte
sano y son el complemento ideal durante el desayuno, refrigerio, almuerzo y
cena.
3. La higiene, esencial para tu salud
No
toques los alimentos sin lavarte las manos con agua y jabón, cepilla tus
dientes después de cada comida, y tras el cepillado nocturno ya no deberías
ingerir alimento o bebida alguna excepto agua.
4. Bebe la suficiente agua
Es
fundamental mantener el cuerpo bien hidratado ya que más de la mitad del peso
es agua, por lo que debes tomar agua al menos 5 vasos al día. Si hace mucho
calor o realizas una actividad física intensa, deberás aumentar el consumo de
líquidos.
5. Haz
cambios graduales
No
intentes cambiar tus hábitos de alimentación y comportamiento de un día para
otro, te resultará mucho mas fácil hacerlo poco a poco, marcándote objetivos
concretos cada día, no prescindas de lo que te gusta pero intenta que tu
alimentación sea equilibrada y que contengan todos los nutrientes.
6.
Consume alimentos ricos en carbohidratos
La
mitad de las calorías de tu alimentación deben proceder de estos nutrientes,
especialmente productos elaborados a base de trigo, cereales, papas, yucas y
legumbres y no de dulces caramelos, chocolates etc.
7.
Mantén un peso adecuado para tu edad
Mantén un
peso adecuado según tu edad, sexo, altura, constitución, actividad física que
realizas y factores hereditarios. TEN EN CUENTA QUE NO ES BUENO PESAR MUCHO O
POCO.
8- Come
regularmente
Nuestro
cuerpo necesita disponer de energía a cada instante así como los vehículos
necesitan combustible para moverse. Al levantarnos después de pasar toda la
noche sin comer, nuestro nivel de energía es muy bajo, de modo que conviene
hacer un buen desayuno, toma tus refrigerios a media mañana y media tarde, tu
almuerzo debe ser completo y tu cena en menor cantidad.
9. Haz ejercicios Una bicicleta que no se usa acaba oxidándose, con los músculos y huesos ocurre lo mismo, hay que mantenerlos activos para que funcionen bien. Intenta hacer algo de ejercicios cada día, por ejemplo sube por las escaleras en lugar de utilizar el ascensor, si puedes ve caminando al colegio, a la hora de recreo y en tus tiempos libres práctica alguna actividad física etc. 10. Recuerda que no hay alimentos buenos o malos
Equilibrio
y variedad son las claves para que tu alimentación te ayude a mantener una
buena salud y disfrutar de la vida.
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